Excerpt for 55 poemas by Javier Ramirez Viera, available in its entirety at Smashwords











55 Poemas

Javier Ramírez Viera

55 Poemas

Javier Ramírez Viera

Escritia.com
JavierRamirezViera.com

Las Palmas de Gran Canaria, España.
2010

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INTRODUCCIÓN





No conocía el misterio y la magia de la poesía hasta que me inicié en ella, en esta meditación de las letras entre científica y emocional, para tratar de hacer de lo que se escribe una sensación. En mi modesta opinión, la poesía podría no tener otra finalidad que la de hacer sentir, porque no puede tratarse como un mero medio de expresión de ideas.

Me sorprendió gratamente la existencia de esta especie de música sin instrumentos, apenas quizá dos: la voz de quien la recita, o la mente de quien la lee, tal vez a solas.

Y toma mayor fuerza cuando la recibe, sobretodo, una mujer. Porque la sensación se vuelve locura cuando hay pasión de por medio, esa pasión irracional de los enamorados.

Sólo espero que alguna de estas letras pueda hacer sentir a hombres y mujeres las mismas afortunadas experiencias que yo he vivido con el amor de mi vida: mi mujer.













Dedicado a mi mujer

Tengo un bonito pensamiento,
un instante que es eterno,
que me visita cada madrugada,
un cariño con el que sueño,
la melodía de una sonrisa,
un te quiero y un beso,
un nombre que es magia...
es mucho momento,
una persona a la que se ama,
una ilusión de la que bebo,
un fuego que me acompaña,
me viste,
de deseo,
toda la noche y hasta la mañana.

















55 POEMAS



Algo especial va a ocurrir





Mis ojos empiezan a brillar,

buscan la luz en la oscuridad,

la calma en un día de tormenta,

la salida de un laberinto sin fin...

la paz de una reyerta...

algo especial va a ocurrir.



Mi cuerpo tiembla,

el corazón se acelera con brío,

de tan fuera de mi pecho,

con fuerza,

casi siento que no es mío...

un dolor fuerte que me tiene maltrecho,

un sin vivir,

ansias de ver que existe...

algo especial va a ocurrir.



El viento un olor a maravillas trae,

la hora mágica envuelve el lugar de ensueño,

oigo la cantinela de unos pasos,

una lluvia que no cae,

un sol que brilla mil destellos...

un corazón para mí...

una promesa de felicidad...

color entre tanta sobriedad,

algo especial va a ocurrir.



Algo especial va a ocurrir...

algo especial va a ocurrir...

la emoción me llena...

ella sonríe... me mira...

aparece...

me mira y viene hacia mí.



Bonita



No quisiera verte más guapa,

ni saber de ti todavía más bonita,

porque un día rompiste todo molde,

toda fantasía,

cuando sobre mí te veía atenta a mis pupilas...

mujer... no busques otra manera,

porque de tan bonita ya no me servirías.



Que ni sueñen con tu forma las demás,

tu gesto de alegría,

el cual me conmovió cuando la pena mía me dolía,

y tú estabas ahí, encima,

mirándome, la más bonita.



¿Qué más da si no te gustas?

¿qué importa si sólo eres para ti poco?

porque para mí no hay en el mundo,

muy a pesar tuya,

más bonito rostro.



No quieres que el espejo te vea,

escondes de ti lo que nadie todavía ha visto,

sin darte cuenta que si de ti todo es tan bonito,

así como la faz más bien parecida,

todo tú es una delicia,

para mí... la mía maravilla.



No busques más hermosura,

no quieras parecer mejor,

porque el hombre que te quiere, yo,

ha visto en ti el amor,

y quiere decirte al oído,

a cada instante en que llores tu falsa fealdad,

que liberes tu cara al viento,

que eres la más bonita...

que este hombre ya no puede pedir más.



Cabalga



Cabalga por la llanura,

caballo de hierro y piedra,

cabalga la distancia con la mirada quieta,

con las pezuñas brillando a La Luna.

con las pezuñas matando la hierba.



Tu trote de rey es de pura realeza,

tu cabello baila y baila...

es tu corona de reina,

pero las bellezas de tu cuerpo,

por mucho que el viento quiera,

no hay mano férrea que las lidie,

no hay hombre que domarte pueda,

eres caballo libre.



Tu salto majestuoso,

puede hacerte volar y volar...

rendir las trabas de una vida,

puede darte lugares exóticos,

puede darte un hogar lejano...

puede llevarte a una caricia.



Y las manos del campesino,

el hombre más pobre,

pudo al fin rendir tu cuerpo,

acariciando la piel noble,

acariciando el mundo entero,

que tus pezuñas han tocado mar,

tierra y cielo...

que tus pezuñas han pisado las maravillas,

los lugares de ensueño,

que tus pezuñas hasta mí te trajeron.

Caminar y caminar



Caminar y caminar,

con los pies descalzos sobre la tierra,

humilde y arrogante a la vez,

queriendo ganar...

temiendo perder...

tropezando en cada piedra.



Pero...

caminando sobre La Luna encontré un amor,

entre arenas blancas y un cielo de estrellas,

con ahínco me guió el corazón,

un lugar para dos...

me enamoré de ella.



Caminé entonces sobre las aguas

porque mi alma volaba,

los temores habían muerto...

el corazón latía fuerte,

con aliento,

y mi amargura ya no tenía peso.



Caminé sobre el fuego,

sin quemarme ni herirme,

sobre brasas de odio y dolor,

con paso lento y decidido,

sobre el fuego...

con paso firme.



Más un día el camino llegó a su fin,

el sendero murió,

y caminé hasta que no pude más...

fuera de toda senda,

por el zarzal de espinas,

arañándome las piernas,

con la mirada perdida.



Ahora camino por el firmamento,

sé de qué color es querer...

porque camino siempre sin saber,

porque no sé lo que siento...

sólo sé que quiero y no quiero...

porqué camino entre lamentos.



Conmigo



Tiempo conmigo,

silencioso y callado,

desde que nací mío,

uno tras de otro aquí,

uno tras otro para mí,

momentos de vida...

momentos de un tiempo maldito,

confinado a estar unido,

destinado a dejarme morir.



Distancia y cercanía,

sueños y verdades,

todo lo lejos parece grande...

son cientos de cosas que no son mías,

son cosas desconocidas...

todo lo mío parece pequeño,

es la verdad más gigante,

todo lo mío no es nada...

todo lo mío esta cerca...

yo soy su único dueño,

lo mío es la verdad terca.



Aquí soy,

siempre la misma persona,

esa que es mía,

esa que no me abandona,

desde mi cabeza el mundo,

viendo y viendo formas...

sintiendo...

un lugar que es mío,

el rincón de todas mis cosas.

Cuento de hadas



Llegó tarde aquel héroe en mí,

no la supe besar para que despertara,

el príncipe se hizo mendigo,

y no maté al dragón con mi espada.



Las judías no florecieron,

no pude ni darle un niño de madera,

ni derribar aquella casa de ladrillos...

no supe vencer a la hechicera negra,

sólo hablar y hablar...

mucho ruido...



La dejé dentro de la ballena,

en la oscuridad...

en la torre más alta,

la olvidé en otras tierras...

mientras su libertad soñaba.



No tuve un amigo con botas,

un caballo blanco,

un torneo,

una panda de ladrones...

...y ella en la distancia,

sin dejar de esperarme...

y yo, como siempre,

en la casa de chocolate.



Me perdí en el camino,

no seguí las baldosas amarillas,

no encontré león, lata alguna,

muñeco de paja...

sólo un laberinto verde...

una reina que gritaba...

mientras,

siete enanos la consolaban.



Seguí siendo bestia,

no salía nunca del campanario,

no toqué la flauta a tiempo...

no fui el príncipe deseado,

porque nunca estuve dentro del cuento.



Por otras fantasías me ha dejado,

no tuve suficiente ilusión,

no fui el héroe deseado...

no fui un campeón...

y colorín colorado,

este cuento se ha acabado.



Pero si confiaras un poco en mí,

sin me permitieras pasar página,

un país de hadas te enseñaría,

volando en un dragón de plata,

en una alfombra mágica...

un nuevo mundo...

narrando una nueva historia,

y comer perdices juntos.

Delito criminal



En busca de la chinita,

de la india y la mora,

va la bestia y el hombre,

el cerdo,

que de su país de rosas,

de lo alto de su vida en rascacielos,

a la casa de los pobres va buscando tonterías,

buscando sin sus alas a las mariposas;

faenas bobas de un pervertido,

jugando con las vidas ajenas,

jugando con los niños,

pisando vidas rotas,

buscando niñas maltrechas,

buscando dolores en el olvido.



Por lo que vale un café,

un cuerpo que no es tuyo,

aprovechando de las circunstancias,

abusarás de una criatura,

de la infancia,

cayendo sobre ella tus delirios,

el maltrato,

las babas,

el asco de una persona barata,

un jefe de empresa o un delegado,

que se rebaja de hombre a lunático,

que hace cosas que no tienen nombre,

bañando personas pequeñas,

convertido en un desquicio humano,

convertido en un hombre pobre.

Dime



Dime porqué el frío duele y el fuego abrasa,

porqué es salado el llanto,

porqué la alegría pasa...

el amanecer entristece...

dime porqué la soledad duele tanto,

porqué el amor me mata y mi amargura florece.



Dime qué es la luz,

porqué la noche es silencio,

porqué hay nubes que sólo vuelan,

que no vuelan sino por el viento...

porqué el mar y el cielo visten de azul...

y dime qué es la luz si no eres tú,

si no es la tempestad que yo siento.



Dime que andar lleva a alguna parte,

que hay agua más clara que besarte,

dime qué es el firmamento sin tu cara,

qué es la lluvia sin mojarse...

dónde están las llagas por amarte y La Luna sin tu mirada.



Dime a qué sabe beberte,

porqué vivir es miel y seda...

¿porqué, si no puedo verte...?

y dime qué se sueña durmiendo,

cuéntame algo,

algo de ese cuento si acaso quieres...

dime lo que se siente,

dime, que yo no sueño,

dime porqué me duele.



Dime porqué



Dime, oh Satán,

¿porqué hay cadenas en este mundo?

¿porqué los horrores no son de pintura y papel?

¿porqué se mata con la muerte?

¿porqué la muerte viene después de nacer?



“Las cadenas las forjé sonriendo,

las cree para que nadie escapara de mí,

pero fue el hombre maldito,

ese ser tan vil,

quien copió mis maneras a su deseo,

quien a otros hombres quiso ver rendir”.



“Horrores de pintura y papel,

que se idearon para vivir en los sueños,

en temores de madrugada...

más el infierno de Dante que pinta el hombre,

más el mayor de los horrores,

está en el día a día de su propia casa,

está pintado para dar verdaderos dolores”.



“La muerte era sólo de Dios,

únicamente él quitaba la vida,

pero el secreto de matar,

los poderes de quitar a todo hombre el camino,

el horizonte... El Sol y La Luna,

copió el hombre a su antojo,

y mísero ser mata para acabar,

para acabar la semejanza propia,

para que otros hombres no puedan la vida luchar”.



“El suplicio de vosotros mismos,

el horror de soportaros,

hombre bueno y hombre malo,

cadenas, horrores y muerte...

hombres mismos os lo habéis dado,

que Dios y Satán sólo estuvieron,

dieron y crearon...

el hombre sólo tomó de ellos un látigo”.



Duerme en mis brazos



La veo tiritar de frío,

abrazada sobre sí,

un vano intento que desquicia,

piel fina no es para un día gris...

y no es capaz de ganar esa liza...

debo hacerla hacia mí.



Con un gesto la traigo,

la pido que se eche en mi persona,

ella entiende las maneras...

la traería a mi lugar aunque de obligarla debiera,

que no quiero que sufra...

no quiero que el frío le duela.



Duerme, duerme encima de mí,

respira sobre el pecho que te ama el momento,

tranquilo y sosegado,

mientras mis manos confinan tus cabellos...

y siento un aliento en mi torso,

un querer tan sano,

que duele de cariño...

que me quema de tanto agrado.



Apenas se mueve,

pero creo que está gritando...

quizá tanto y tanto me desea,

tanto quiere mi manto,

que la veo feliz en su sueño,

disfrutando tanto, tanto... tanto...

que apenas creo que esté durmiendo...

despierta está soñando.



El amor en mi pecho




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