Excerpt for Usted No Cabe by Eduardo Acevedo, available in its entirety at Smashwords

Usted No Cabe


por


Eduardo Acevedo



Smashwords Edition



Copyright © 2006 Eduardo Acevedo

All rights reserved

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Si preguntan...


Si preguntan por mí,

digan que estoy en un parque

alimentando palomas.

O construyendo un barrilete

para remontarlo al mediodía.

Que fui con mi perro a vagabundear

entre charcos y quebradas

y me quedé dormido sobre la hierba.


También pueden decir que estoy tomando sol.

O mirando una colección de pipas,

oliendo tabaco aromatizado.

Que fui a buscar un viento cálido

y una copa de vino.


Si preguntan por mí,

digan que llevé un sextante,

una escafandra de buzo reluciente

y una hamaca tejida.

Que desconocen el destino

y el tiempo de llegada.


Si preguntan por las razones,

pueden decir confiadamente

su desconocimiento.

Que no dejé indicación alguna

mientras me vieron salir

tarareando una canción.

Fair play


Si en la subsidiaria del conglomerado

no atienden con eficiencia

los clientes potenciales que usted consigue,

debería contactarlos con la competencia.

Es justo para los clientes,

para la salud de la competencia

y para la mediocridad de la subsidiaria.


Si a su amada no la atiende

con la especialidad que se merece,

debería recomendarla

con algún amigo entusiasta.

Es justo para la autoestima de ella,

para la gratificación de la amistad

y para que usted despierte.


Aunque no haya nada para ocultar

con este proceder,

la prudencia guía

una acción desapercibida.

Vinos y quesos


Si me ponen a elegir

bebidas para entonar,

me quedo con un vino tinto maduro.

Con el añejamiento agregando

complejidades en sabor.


Los quesos para hacerle compañía

no importando su nacionalidad,

también los prefiero maduros:

el Roquefort francés

o el Emmenthal suizo,

el Pecorino italiano

o el españolísimo Manchego.


Y siguiendo en la elección,

la dama que me acompañe

puede ser madura o joven.

Definición de diccionario


PUBIS. m. Parte inferior del vientre. ║ Zool. Hueso anterior

de los tres que forman el triángulo de las Bermudas; zona

en la que una vez se penetra, se pierde la compostura.

Tipos raros


No son muchos

pero son raros mis amigos.

No todos claro está,

pero varios son tipos raros.


Se les ocurre vivir lejos,

en otras ciudades, en otros países

y un par ya se fue a vivir a otro mundo.

Por suerte está Internet

y estoy pendiente de algún médium.


Alguno pesa demasiado

y otro demasiado colorado.

Un napolitano sanguíneo,

dos flemáticos

y un desaforado.

Un asno bordeando la iluminación,

uno que todavía habla contemplado

y dos normales.

Un casanova de oficio,

otro que tendría más suerte si supiera cómo

y también otro jugando para el otro lado.


Como estadística de grupo en éxitos y fracasos,

en desgracia y felicidad,

debemos andar promediando la media.


Y aunque han ido surgiendo

en distintas épocas y lugares,

a mí la mayoría me siguen pareciendo

unos tipos raros.


Lores ingleses hasta aparecer

el estibador de puerto.

Amorosos con la guardia baja

y en el momento insospechado.

Tipos duros con delantal de cocina.

Hay incumplidos

y también obsesivos persiguiendo

algún sueño sin acabar de aterrizar.

En su defensa,

a ninguno hay que explicarle los chistes.


No los escogí ni me eligieron.

Fueron brotando

como las flores en primavera.

Los llamo poco y me escriben menos,

pero están ahí,

siempre disponibles

esos tipos raros.

Zen


Clavando un clavo

me martillé los dedos.

El grito de dolor

no fue nada

comparado con el hijueputazo

que salió a continuación.

Explicaciones tropicales


En el trópico

el sol cae vertical sobre los cráneos

produciendo cabezas ardientes.

El calor después se irradia por el cuerpo

y uno se viste con poca ropa.

Con calor y poca ropa,

nadie siente por la calle

el menor interés en trabajar.


También en el trópico

hay muchas palmeras,

siendo una razón de peso

para colocar una hamaca

y dormir una buena siesta.


La gente bien dormida

y con tiempo libre

termina mal acostada

elevando la tasa de natalidad.


Y el producto interno bruto crece.

Propósitos de Año Nuevo


Leer más libros.

Comprar alguna vez la lotería.

Escribir más seguido a los amigos.

Sorprender a Cris

con invitaciones inesperadas.

Reintentar aprender piano

hasta que me cause fastidio.

Explorar nuevas rutas

para caminar con Tábata.

No intentar ser mejor de lo que soy.


Después de todo,

nunca he intentado ser peor y vea...

Versión apócrifa


... y de las personas muy ocupadas

líbranos Señor.


Y no nos dejes caer en la tentación.

Amén.

Las reglas de la catación


La primera regla de la catación

es tener ganas.

En el vino, como en el café,

el tabaco o las damas,

todo comienza con las ganas.


La segunda regla de la catación

es mantener despierta la curiosidad.

Apetito por lo nuevo

o nuevos apetitos todos los días,

como más le guste.


La tercera regla de la catación

es reconocer que su perro

lo supera en olfato.


La cuarta regla de la catación

es conocer los procedimientos.

Hay etapas, protocolos

y tareas que hacer,

antes de llegar al contacto final.


La quinta regla de la catación

es la práctica continua.

Sólo descorchando, sorbiendo,

aspirando y haciendo lo demás,

se aprende.


La sexta regla de la catación

es ser un eterno aprendiz.

Graffiti


“Si conmigo se descuida, le corto un dedo”

Sr. Victorinox de Suiza


“Sin vos no sé qué haría”

El deseo al placer


“Que la energía te ilumine y acompañe”

Eveready


“Te desearé toda la vida”

La muerte


“Si te miento, que me parta un rayo”

Una nube a la otra


“El tiempo se me pasó volando”

Una azafata


“No hay afrenta que merezca lavarse con sangre”

Procter & Gamble


“¡Me importa un culo!”

Un pedito


“Jamás podrás bañarte en el mismo río”

Comentario escuchado en Sing Sing


“Mi querido Alejandro, el arte de la guerra te lo enseño después”

Aristóteles

Instrucciones para el aburrimiento


Si le digo que escuche su música favorita,

seguro lo voy a decepcionar.

O sugerirle un libro que desea leer.

Cuando usted está seriamente aburrido

no tiene ganas de esas cosas

que normalmente desea cuando anda bien.

Y cuando anda bien, hace otras distintas.

Vea que lo entiendo

y no quiero salir fácil del paso.


Ayuda el poder diferenciar

si estamos hablando de un aburrimiento

estructural, inercial,

coyuntural o equinoccial.


El aburrimiento inercial

es el más fácil de identificar:

hay consenso de ser un aguafiestas aburridor,

usted mismo se ve como tal

y ya se acostumbró a su vida aburridora.

Quitarle la aburrición

sería traumático;

se sentiría como un niño

perdido en un parque.


Dependiendo de sus recursos y tendencias,

puede volverse un comprador compulsivo,

darle por el tema de la comida,

el sexo, o alguna otra forma de mitigar

su aburrimiento estructural:

usted ya tiene resuelta

la forma de contrarrestar al enemigo,

necesitando progresivamente

dosis más altas para distraerse.


El aburrimiento equinoccial es de difícil pronóstico

porque usted cree estar aburrido

apenas un par de veces al año,

mientras calcula las calorías de cada comida

olvidando los viejos tiempos cuando comer

daba un enorme placer.

Y para aquello,

usted necesita los chicos dormidos,

una noche de luna llena

y una fumigación previa de mosquitos

no sea que interrumpan la función.

Usted vive tratando de convencerse

que su vida es encantadora

y así no puede hacerse mayor cosa.


Disculpe si le hablo de los casos extremos

en los cuales una persona como usted

seguramente no encaja.

Usted debe ser más o menos como yo:

de vida interesante

-digamos normal para no ser inmodestos-

pero con baches de aburrimiento.


La primera instrucción es entonces,

hacer algo para sacudir ese marasmo.

Y para zarandear desganos,

nada mejor que emociones algo fuertes

de excitación o amenaza.

Y si hay actividad física, todavía mejor.


¿Qué tal darle un martillazo

a la pantalla de su televisor?

(Versión intensa, con el aparato encendido;

versión muy intensa, añada sin soltar el martillo)

Lo de liberar adrenalina es pasajero.

Imagínese las reacciones en su casa dejándolos

sin la guerra de turno, los deportes

o el concurso favorito.

Por algún tiempo su vida cambiaría

-de lo que se trata ¿no?


Si prefiere algo más convencional,

ensaye a tomar una ruta de bus

desde el comienzo hasta el final del recorrido.

O párese en una esquina con tráfico

y ayude a ciegos vestidos de rojo

a cruzar la calle.

O ensaye lo de siempre, como el cine,

el bar, el centro comercial, el gimnasio,

chatear en la red, un buen restaurante,

la disco, deportes…

O la receta favorita de todos los tiempos:

llame a su amigo o amiga cómplice

y confidente de siempre.

Claro que todo lo anterior son trucos pasajeros

para quitarse el aburrimiento.

Con el peligro de volverse un aburrido estructural.

Problemas de atención


Cuando ya no lo esperamos,

la vida nos da sorpresas.

Se puede prever que en el hastío

hay un punto de inflexión

similar al apogeo continuado.

Pero no son más que frenos recalentados

y el cuerpo sencillamente

se distiende a lo inevitable.


Cuando ya no lo esperamos,

la vida nos da sorpresas

aguardando un descuido nuestro.

Basta una breve distracción para chocarse,

para olvidar la llave,

perder el pasaporte,

recibir el cambio equivocado,

dejar quemar la tostada.


También cuando distraídos

se nos zafa un contacto físico

de imprevisto buen recibo.

O esa sonrisa que no iba para aquélla,

que termina siendo ésta.


La vida nos da sorpresas

cuando la dejamos trabajar por su cuenta.

Relación económica


Entre nosotros y el dinero

hay una relación inversamente proporcional

de posesión recíproca.


Con excepción

de los avaros estúpidos

y aquellos sin nada para perder.

Guía práctica para las despedidas

Allí todo se consigue


El mapa

para llegar a tu corazón

apareció ayer en Internet.


Del mismo sitio

también bajé otro

para escalar el Everest.

Lista de navidad


Los del norte, favor pedir

a Santa Claus o a papá Noel,

los del oriente

a los tres Reyes Magos

y los demás, al niño Dios.

También si lo prefiere,

puede enviar su lista a algún jefe de estado

con capacidad de hacer milagros

o a líderes espirituales

con disposiciones similares.

Eso sí, no aprovecharse de la situación

y pedirle sólo a uno.


La lista no puede sobrepasar una página,

recordando que el tamaño de letra

debe ser adecuado para personas mayores.

No se preocupe por el orden,

aunque no estaría mal

poner los deseos más importantes en primer lugar.


La solicitud puede incluir objetos materiales,

encantos amorosos,

cambios en otros, en usted

o incluso en la situación general del mundo.

Puede ser en favor suyo,

para otros

o mejor aún, para beneficio de todos.


No hay límite distinto a su fe

para la realización plena de los deseos expresados.

Y de la lista, sólo se cumplirán aquellos

sobre los cuales no tuvo ni un resquicio de duda.


También ayuda en la noche de la víspera,

dejar junto a la puerta del dormitorio

agua y pasto fresco

para alimentar renos y camellos.

Grados de libertad


Hay un montón de libertades desperdiciadas

rodando por el mundo,

con las ganas intactas

y esperando dueños.


Están ahí, casi gratis,

todo el año en promoción.

Piense por ejemplo,

en la libertad de sentirse un tipo cualquiera.

Usted que lucha a brazo partido

para sobresalir y sentirse especial

negociando las adaptaciones necesarias

para lograr visibilidad.


Sería un buen descanso

jugar con la vajilla,

indagando nuevas posibilidades

para la cucharita de postre.

O del dedo índice,

con sensibilidad para otras cosas.

Yo en este tema de manteles

cambiaría mi perplejidad recurrente

adivinando mi plato de pan,

dejándome llevar más bien por el antojo

diestro o siniestro.


Pero estando tan concentrado

en preocuparme por

los famélicos de este mundo,

quedo muy indigno planteándome

divertimentos de mesa.


Un tipo cualquiera,

pero singular.

Un tipo cualquiera,

conformándose a sí mismo en primer lugar.


Y como en este mundo están los demás,

a dar gusto en lo menos

para poder asomarse a lo más.

Epitafio de un nonagenario


Así era él,

todo lo dejaba para última hora.

Avisos clasificados


Las empresas buscan talentos,

los descreídos profetas

y los publicistas belleza.


Me llamó la atención

un aviso en el periódico solicitando

creadores de atmósferas controladas.

Como requisito,

se excluye expresamente

el uso del peyote, hongos,

productos destilados y de síntesis química.

También se restringe el presupuesto disponible,

descartando proyectos

como un concierto de Pavarotti

o un recital de Sting en la Costa Brava.


El candidato deberá ser capaz

de lograr las metas,

adaptándose a la variabilidad individual

de un público objetivo educado y sofisticado.

De suerte tal,

que no todos se acomodarían

a un ritmo latino bailado sobre las mesas

o la contemplación

de un paisaje invernal japonés.


En el aviso se garantiza absoluta reserva.

Magos e ilusionistas son de buen recibo.

Invisibilidad radiante


Especialistas en tareas rutinarias

y asuntos anodinos,

no sé de dónde sacan

ese fervor cotidiano

para ofrecer la mejor sonrisa

terminando jornada.

La burocracia no se les ha

asentado en el trasero

y tampoco se les ve ese aire

adulador y diligente

para llevarlos rápido a otra parte.


No, todo indica que están

a gusto con su situación.

Hay incluso un cierto disfrute

que no es difícil advertir.

Disfrute mesurado,

natural, parsimonioso.


Disfrute que no es difícil advertir

si logran ser vistos.


Los de Recursos Humanos

me explicaron

que desafíos mayores suelen estresar,

entornos definidos

generan menos incertidumbre

y cuando la vara se pone baja

es tranquilizador contar

con un nivel de desempeño adecuado.

Gente encantadora pero sin potencial

para los grandes retos de la empresa.


Pero ojo…

también muy importantes

y muy necesarios…

no nos vaya a malinterpretar.

En resumen: distintos niveles de aspiración.


Se miraron con un poco de extrañeza

cuando pregunté

cómo se hacía para bajar esos niveles.

Ni hablar de seguir indagando

si planeaban ofrecer algún seminario.

Bellota


Fruto de la encina, del roble

y otros árboles del mismo género,

ofrece el diccionario

como primera acepción.

Pero hay otros diez significados adicionales

incluyendo la cabeza del miembro viril,

el capullo del clavel sin abrir

y algo que se va desprendiendo

del cuerno de los toros.

La palabra bellota es de género femenino,

con esa “f” con un punto, precediéndola.


A mí bellota me suena

a bella idiota.

Y también es femenino.

Del libro de los proverbios


Si no logras malograrlo

mediante el temor,

intenta con el camino de la perfección.

Algo está mal en la receta


Los libros de la sabiduría

con sus fórmulas y prescripciones.

Los predicadores del sano vivir

con su cúmulo de buenas intenciones.

Desde lo sagrado a lo probado,

pasando por las últimas novedades recicladas.


Estos gurús de la felicidad ajena

parecen no comprender

la inutilidad de sus esfuerzos con nosotros.

Deberían filmarse en su vida diaria

con tedio y angustia,

con estreñimiento en el baño,

con fastidio monumental frente al televisor,

con la culpa de no ser el modelo que predican.

Y ponerse a leer su medicina

para ver cómo les va.

Según una encuesta


La gente es bastante menos feliz

de lo que parece

o nos imaginamos,

según reciente encuesta

reconfortándonos convenientemente.


Lo de la encuesta

es una mentira piadosa.


Lo de la infelicidad, no.

Desinformado


Que la adivina o el maestro

auscultando sus vidas anteriores

le descubran a Napoleón o a Cleopatra,

está perfectamente bien

y no debe provocarle mayor extrañeza.


Debe quedar claro que si hay vidas anteriores,

su cuerpo no puede ser el mismo.

Y si en la reencarnación

hay algún sentido de evolución,

de ir repitiendo lo no resuelto

tantas veces como sea necesario,

es para irse desprendiendo de su Yo

y fundirse progresivamente con el todo.


No pretenderá entonces,

que su minúscula y mezquina identidad

lo ande acompañando

por todas partes y en todos los tiempos.


Usted que los tomaba por unos charlatanes…

No declarantes


El recientemente nombrado

ministro de la felicidad

anunció que,

teniendo en cuenta la baja confiabilidad

de los indicadores

para estimar el goce presuntivo,

los contribuyentes quedaban exentos

de realizar la respectiva declaración.

Conversación telefónica


Venite a vivir conmigo.


Estás loco… te fastidiarías conmigo.


No importa, de todos modos vení.


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